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En Moto por Zacatecas Por: Marco Zamudio
Este pasado fin de semana, nadie me quitaría el placer de andar por las carreteras. Para ello la decisión de visitar la ciudad de Zacatecas estaba tomada. Después de visitar esa hermosa ciudad hace algunos años en las fechas de su primera concentración de motociclismo, la visita se debía repetir, esta vez animada por el gran deseo de mi esposa de conocer esa ciudad. Deseo que años anteriores yo no había podido cumplir. Así que el jueves por la noche Coffe & Milk (Mi moto) estaba lista, afinada y empacada.
El plan era salir muy de mañana de la ciudad e Monclova acompañando al grupo de Gypsy Monclova M.C. Con el Profe Rivera Orta, Alex Trejo, Salvador Cesatti, Miguel Gutiérrez y Adriana, Ovidio Castilla, Alberto y Carla Acosta, Nataniel, José Manuel y Sra. En la ciudad de Saltillo nos uniríamos a un grupo de amigos que salieron de Monterrey y están en camino de poner nombre a su motoclub: Víctor Montalvo y Beli, Miguel Angel y Araceli, y Héctor Cárdenas. Estos dos grupos amablemente nos cedieron un lugar en su ruta para tener la seguridad de viajar acompañados. Y así fue, a las 7:00 A.M. el grupo que salía de Monclova estaba listo y… ¡A Rodar se ha Dicho! Los primeros rayos de la mañana empezaron a iluminar los cromos de nuestras máquinas en la carretera Monclova – Saltillo a una velocidad promedio de 110 Km/hr. Dos horas después el grupo se reunía con sus compañero saltillense Alex Mora y ahí también se nos unió el dueño de los feries de Topolobambo el Sr. Mariano Ruano quien también andaba de paseo por estas rutas. Un poco más adelante nos reunimos con los amigos de Monterrey que esperaban en la última estación de gasolina de Saltillo en la salida hacia Zacatecas.
Para no hacer largo y aburrido el cuento como lo es la carretera de Saltillo a Zacatecas, solo mencionaré que comimos delicioso en un paradero que esta a unos 100 Km. antes de Zacatecas. Y que unos 50 Km. antes de esta ciudad empezamos a disfrutar de una autopista que esperamos que se continúe hasta Saltillo. Y Donde nos rebasaron como balas el MC X de Monclova, Encabezado por Alberto "Tico Fuentes", Humberto Garza "El chaparro" Rafa Vargas y Jorge S. Garza "El Lic".
Zacatecas me recibió con muchas novedades que no estaban cuando lo visite en las fechas de su primer evento en el año del 2001. Y que en esa ocasión fue organizado por el MC Templarios. Y del cual escribí un amplio artículo en ese año. Para empezar hay muchos y magníficos complejos viales. Cuando ví el hotel que en aquel entonces se encontraba justo a la entrada que es el Hacienda del Bosque o algo así, ahora esta rodeado de puentes a desnivel y mucha infraestructura vial. En ese primer año precisamente en este hotel se llevó a cabo el registro de visitantes. En esta ocasión nos hospedaríamos en un hotel llamado “Casa Real” y del cual no teníamos ni la menor idea de donde estaba situado. En medio del camino perdimos a Héctor que agarró por otro lado siguiendo a los otros grupos que se hospedarían en el Zacatecas Courts.
Para esto ya estábamos disfrutando del delicioso clima fresco de la ciudad, aire limpio, cielos azules en fin, la falta de contaminación era obvia. Al fin llegamos al hotel donde Héctor nos esperaba sentado en la banqueta de la entrada. Para no sufrir el le pidió a un patrullero que lo guiara al hotel y así llegó en cuestión de minutos. Poco después estando en el hotel recibimos una llamada telefónica de Armando Peña, motociclista de SLP que conocimos en el evento de Old Bikers de Cuatrociénegas Coah. El cual estaba llegando y quería reunirse con nosotros. Así que unos pocos minutos después arribó a bordo de su BMW K1200 y como viejos amigos lo recibimos con gran entusiasmo.
La necesidad de tomar un buen baño era apremiante y cada quien se dirigió a sus habitaciones a hacerlo y a descansar un poco antes de buscar el lugar sede, que en esta ocasión sería en el domo de la unida deportiva. Así que un poco mas tarde salimos a buscar este lugar… Segunda perdida, hasta que un motociclista de la ciudad nos guió hasta el lugar.
Entramos y nos registramos. El registro fue gratuito y opcionalmente podías comprar el paquete del evento que incluía pin, camiseta, programa, rifa, un jarrito para mezcal y no me acuerdo que mas. Justo cuando me estaba registrando tuve la oportunidad de saludar a José Alfredo Díaz quien iba de salida a arreglar unos asuntos en el autódromo. También ahí me encontré a muchos buenos amigos: Enrique Garay de Dinosaurios MC de Saltillo. Nos los vi pero ahí estaban las motos de Humberto y Emilio también de Saltillo. A Delfino Cabrera de Alas de Acero de Torreón y sus amigos que también ahí estaban presentes. A Víctor Paredes quien llevaba la publicidad del Monterrey Bike Weekend, Al siempre presente “Pelos” con su stand de artículos biker. A Enrique Martínez de MC Nómadas. A Guerrero de MC Renegados, A los amigos de Dark Side MC. Y como llegamos algo temprano faltaban muchos amigos más que ver y que yo estaba seguro de que habían asistido al evento. Como siempre sucede en los eventos la agenda se engordó con más y nuevos amigos. Supe después de que por ahí andaba Abelardo Arroyo gran amigo que tengo muchas ganas de saludar y que no se ha dado la ocasión. Por ahí andaba también Arturo Campos de Monclova Superbike MC quien seguramente se hecho la vuelta a su natal Fresnillo Zac.
Las instalaciones del evento estaban muy bien organizadas, muchos stands con mucha y nueva mercancía y no se si se pusieron de acuerdo pero los precios no estaban inflados, así que los stands se veían con mucha asistencia. Había muchas y muy variadas comidas y a muy buenos precios, Eso sin contar con la música en vivo que permaneció constante las tres horas que nos quedamos por ahí ese día. No sé si fue el cansancio del viaje o el costal de años que ya pesa un poco más pero el sueño empezó a hacer de las suyas y decidí retirarme a dormir, mañana… Sería otro día.
En esta ocasión y dado como dije anteriormente, al gran deseo de mi esposa de conocer la ciudad, sabía de antemano que no todo el tiempo estaríamos en el evento, Conocer Zacatecas en solo un día completo… es una utopía, pero trataríamos de conocer lo más relevante de esta maravillosa ciudad. Así que por la noche trazamos un plan, por la mañana las mujeres acompañadas de Héctor visitarían la mina y subirían al teleférico y como no soy muy amante de las alturas este plan me pareció de lo mejor. Los demás esperaríamos en lo alto del Cerro de la Bufa a que llegaran y así aprovecharíamos para tomarnos la foto del recuerdo cuando llegara el desfile que estaba programado para las 11 de la mañana de ese día. Y así lo hicimos. Mientras tanto nosotros nos la pasamos mirando las artesanías, jugando con las piedras imán, subiéndonos al cerro, visitando el museo de la toma de Zacatecas que ahí se encuentra. También me encontré al Doc. Gutiérrez y su esposa disfrutando un rico almuerzo en la zona de alimentos del área.
Coffe & Milk en el mirador del Cerro de la Bufa
Aunque también hay que mencionar que el amigo Héctor, patriota redomado, se aventó un round con un grupo de españoles que los acompañaba haciéndoles notar que sus ancestros fueron los que esclavizaron a los indios y que se llevaron todas nuestras riquezas, Ya se imaginarán… Los españoles le devolvieron la acusación diciendo: “Y esas motos que traen… vienen de Europa a lo que Héctor respondió: ¡Ni Ma… nuestras motos son americanas! A lo que el español argumentó: - Pues como te apellidas! -- Cárdenas dijo Héctor y el español responde: - Ya vez tu abuela se casó por amor con un español. Y Héctor le respondió: - Ni Ma… ¡A mi abuela la violaron! En fin… las mujeres tuvieron que mediar para que no se armara la gresca y los españoles nos dejaran a Héctor picando piedra con un cincel por el resto de su vida.
Bajamos de nuevo hacia donde dejamos estacionada la motocicleta y nos encontramos con el grupo de Gypsy Monclova que se disponían a comer en un lugar llamado “El Pueblito” que según me cuenta el Profe. Rivera es donde venden los taquitos mas ricos de por ahí. Nos dimos cuenta de que en la explanada del Palacio de Gobierno había muchas sillas y un escenario, pregunte a una de las chicas de turismo que andaban por ahí y me comentó que en esas fechas había una muestra internacional de folklore. Esto no lo sabíamos. Cuando Usted venga a Zacatecas infórmese bien de si hay actividades culturales alternas, las cuales casi siempre están presentes en las ciudades coloniales.
Encendimos nuestra moto y nos dirigimos a la aventura a ver que hallábamos al azar y después de andar un rato siguiendo la calle de la catedral, tuvimos que dar una vuelta a la izquierda y nos encontramos con una edificación majestuosa que al principio pensamos que era un restaurante privado porque salían meseros y no había ningún anuncio.
Salimos del lugar ya con cierta idea del recorrido que haríamos en nuestra mente. Primero trataríamos (Digo trataríamos porque te pierdes con facilidad) de encontrar el templo de Fátima. Han de pensar. Bueno este Marco nos salió muy santo, nomás esta visitando iglesias. Bueno aunque casi soy un santo… no lo soy. Pero cuando miras a Zacatecas desde arriba lo que mas ves son precisamente… Iglesias. Así que me dije: ¡Pues algo han de tener! Y no me había equivocado, realmente son construcciones extraordinarias. No como las iglesias de colonia nueva construidas con vidrios acero y no se que más. Así que continuando con nuestro recorrido llegamos a una pequeña plaza en el centro antes de llegar a Fátima, ahí había una exposición de artesanías, y música a todo lo que daba. Dimos un pequeño recorrido por ahí y seguimos con nuestra intención. Un poco más adelante se veía el pico de la torre de la iglesia, pero frente a mi había tres bocacalles y no sabía por cual entrar. Dio la suerte a un buen motociclista de enduro que se estacionó al lado de nosotros y le pregunté: Oiga amigo… Por donde llego a esa iglesia – Dije señalando la torre. Y el respondió: - por ahí, señalando una calle de una empinada subida. – Pos con esa moto si… pero con ésta y con mi vieja ta caón. Le dije. – Pues si es bueno sube. -Me dijo. ¡Ah! Retitos a mí…. Pos que se arranca y que lo sigo. Que se trepa a la subida y que yo también me trepo. El mofle de Coffe & Milk rugió encendiendo las alarmas de los autos estacionados en la empinada callejuela. Dentro de mi osada acción mi mente estaba a mil por hora recordando aquellos años de endurero y pensando: “revoluciona la maquina, sube en primera, y ¡no le aflojes”! Porque si no... tú y tu vieja se van al suelo. Pero eso no sucedió… Salí airoso de la prueba y mi retante colega solo señaló con su dedo pulgar hacia arriba, como diciendo: ¡Bien! Y se perdió entre las intrincadas calles del sector. Mi mujer me dio unas palmaditas en el casco y yo supuse que me estaba animando… Espero que así haya sido, mejor… ni le pregunté.
La única mala experiencia en todo nuestro viaje fue seguramente el hotel. Primero por el trato con desagrado por parte de los empleados, luego por la falta de limpieza en los mismos cuartos y en los baños. Cuando llegamos la habitación nos recibió sin papel sanitario ni jabones. Por el control remoto de la televisión te pedían un depósito de 200 pesos. Como tampoco contaba con clima, el amigo Víctor solicitó que le subieran un ventilador y así lo hicieron, solo que el ventilador no funcionaba. Bueno… El pidió un ventilador, nunca especificó que debía funcionar. Los pasillos donde se encuentran las habitaciones solo eran iluminados por unos dos débiles focos, Los corredores de las minas estaban más iluminados. El buffet del desayuno estaba rico y caro, pero que ni se te ocurriera pedir algo a la carta porque todo estaba si bien a buen precio… pésimamente cocinado. Y para cerrar con broche de oro el elevador que marcaba que era de capacidad de 8 personas… Solo podía con 2 o 3 cuando se subía el tercero marcaba sobrepeso, así que muchas de las veces decidimos utilizar las escaleras.
Llegó el domingo y con el, la partida. A las 8 de la mañana empezamos a disponer el equipaje en las motocicletas y después de desayunar en una tienda de conveniencia cercana, y despedirnos de Armando, salimos a la carretera como a eso de las 10 de la mañana. En el camino de regreso nos encontramos al MC Gavilanes de Monterrey quien acompañaba a sus grandes amigos los Dorados MC y los Ruidosos MC ambos de Laredo TX. Teniendo la oportunidad de saludar a Manuelito Garza a bordo de su siempre fiel R6. También nos encontramos al MC Bulldogs de Monterrey regresando a casa. Ya en el entronque a concepción del oro nos alcanzó el MC Gypsy Monclova. También en la carretera nos rebasó pero en camioneta Raúl Solís con la moto en la caja porque al parecer sufrió una descompostura. Pero se me hace que ni nos reconoció.
Y así terminó nuestra aventura Zacatecana. Seguramente volveremos por ahí con más tiempo y en temporada fuera de vacaciones para poderlo disfrutar plenamente.
Nuestro agradecimiento a los organizadores del evento, Carlos Gamboa y Efrén Burgos donde si estuvimos poco tiempo, pudimos disfrutar aunque sea solo un momento de un buen evento. Muy recomendable por la organización y las bellezas que nos ofrece esa ciudad. Nos vemos la próxima vez.
P.D. Hay espacios en que no se ven fotos... Si existen y pronto las pondremos... Es que las que faltan yo no las tomé. Gastronomía Zacatecana: Dentro de sus platillos típicos se encuentra el Asado de Boda, llamado así por que es muy común servirse en las bodas regionales. Se prepara a base de lomo de cerdo cortado en trocitos, el cual se fríe y se le agrega una salsa de chiles anchos rojos, fritos en manteca; se sazona con pimienta, clavo de olor, canela, hoja de laurel, cáscara de naranja, pan dorado (para espesarlo), tablilla de chocolate, azúcar y sal al gusto, al final se sirve con rebanadas de cebolla cruda y se acompaña de sopa de arroz. Otros platillos de la región son la birria de carnero, el menudo, el pozole rojo, las enchiladas, la carne adobada en chile rojo y las gorditas rellenas de guisado, entre otros. De postre: Están las deliciosas cocadas jerezanas, las melcochas y charamuscas, los ates de guayaba y membrillo, los jamoncillos de leche, el queso y miel de tuna, así como los tradicionales dulces de: camote, biznaga, chilacayote y calabaza. En cuanto a la bebida típica zacatecana es el mezcal de Huitzila, aunque el estado se distingue también por su excelente producción de exquisitos vinos de mesa: tintos, blancos y rosados.
Receta del Asado de Boda:
Dentro de las delicias culinarias que nos ofrece el estado de Zacatecas, se encuentra el Asado de Boda; su nombre se debe a que es muy común que se sirva en las bodas regionales. Ingredientes
Procedimiento Se pone a freír la carne, hasta que tome la consistencia de las carnitas. Los chiles se asan y se remojan en agua caliente, durante algunos minutos. Se licuan los chiles junto con el resto de los ingredientes y se vacía a la carne ya guisada. Se deja hervir a fuego lento durante 15 minutos. Finalmente el asado se sirve con arroz y se acompaña con tortillas echas a mano.
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