Bendición de Cascos

Parras de la Fuente, Coahuila. Enero 25 2009

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Por cuarto año consecutivo, nos dispusimos a atender la invitación de Motoclub Nómadas de Lerdo, Dgo. A la Celebración de la Bendición de Cascos que se lleva a cabo el último fin de semana del mes de enero de cada año. Esta vez el día 25.

Salimos de la ciudad de Monclova, Coah. El viernes para poder aprovechar al máximo la maravillosa ciudad de Parras de la Fuente, Coah. Muy temprano a las 7:30 nos reunimos para salir en punto de las 8:00 AM. Nos retrasamos un poquillo porque la conexión eléctrica del remolque que llevaríamos de soporte no concordaba con el socket que presentaba la camioneta que lo remolcaría. Reynol y Nacho se las trataron de ingeniar para reparar la conexión pero después de varios intentos decidieron que había que llevarla a un eléctrico que le supiera a esas cosas. Mientras tanto los motociclistas del Motoclub Monarcas nos iríamos adelantando y esperaríamos en algún lugar de camino a la rastra.

A pesar de los pronósticos de frío, nos tocó un tiempo de maravilla durante todo el viaje. Transitamos los primeros 100km y después de esperar un poco de tiempo llegó al fin nuestro remolque. A diferencia de los años pasados, esta vez habíamos decidido tomar el camino que lleva de la población de General Cepeda a Parras, ya que las vistas del desierto por esta ruta son muy bonitas. Almorzamos unos ricos tacos que las esposas de los amigos y que Miguel  habían preparado en la población de La Rosa, poco antes del entronque a General Cepeda. Allí una multitud de niños y jóvenes aprovecharon para convivir con nosotros y tomarse fotografías con las motocicletas y con el grupo.

Yo viajaba con mi siempre acompañante esposa y todos los demás iban de solteritos. Después del almuerzo llegamos a General Cepeda y aprovechamos para estacionarnos en la plaza principal y convivir un poco con los habitantes de este lugar. En seguida tomamos la carretera que lleva a Parras. Tuvimos que conducir a baja velocidad porque las condiciones de esta carretera no eran muy buenas, había muchos baches en la mayoría del trayecto, aunque pudimos observar que ya en algunas partes se había repavimentado. Como les mencioné existe un ramo de esta carretera que se interna por las colinas y llega un momento en que se visualiza un gran valle, lo que aprovechamos para tomarnos unas fotografías. Algunas de ellas muy chuscas cuando Koe y Místico se tiraron en el pavimento. Luego continuamos el viaje observando en el horizonte la sierra prieta, en la base de la cual se encuentra Parras. Ciudad a la que llegaríamos poco después.

Siempre que llego a Parras no puedo olvidar fijarme en todos los detalles, y los lugares en los que  pasé mi infancia, los riachuelos donde solíamos perdernos por horas excursionando en los lugares mas desconocidos, pasar a un lado de la casa que me vió nacer, la fabrica de mezclilla donde nos llamaban la atención por andar haciendo travesuras. Luego rumbo al Rincón del Montero que fue el hotel sede de la celebración y también pasando por otra casa donde también viví hasta los 14 años. Justo antes de salir a vivir y estudiar a la Cd, de Monterrey.

 

Llegamos a este hotel y en la recepción tuve el gusto de encontrarme con los integrantes que ya habían llegado de MC Nómadas, José Chavira, Francisco Ruiz y con Jesús Martínez, gerente del hotel y que siempre ha apoyado la celebración de la Bendición de Cascos en todas sus ediciones. Todos nos dirigimos a instalarnos y a disfrutar de un rico descanso. A excepción de  mi esposa y yo que  nos fuimos a comer una deliciosa comida corrida al restaurante La Hacienda situada a la entrada de la ciudad. Luego volvimos al hotel a descansar también.

 La mayoría del resto del día lo aprovechamos para ir a surtirnos de los deliciosos dulces de leche, nuez, higo y frutas que se elaboran en Parras y dar la vuelta por las embellecidas calles de la ciudad que está en plena remodelación siguiendo el programa que se lleva para los lugares denominados “Pueblos Mágicos” y le dimos rienda suelta a visitar los acueductos, los estanques, rematando con una visita a Casa Madero, la primer vitivinícola de América con 500 años de tradición.

Por la noche se puso muy fresco y me la pase de lo mejor platicando con Chavira, su hijo Carlos y con Perla quien ahora montaba una sportster blanca, y Tambien con Paco al calor de una rica copa de vino generoso que me invitaron.

 El sábado por la mañana me dio mucho gusto encontrarme a su llegada a Enrique Martínez , también integrante de MC Nómadas a bordo de su VTX 1300. Platicamos amenamente unos momentos y el se dirigió a instalarse y nosotros ahí vamos a Parras de nuevo. Este día para mí fue un poco difícil por un dolor resultante de una intervención que me hicieron para quitarme una piedra del riñón días antes. Pero después de conseguir unas pastillas para el dolor todo se resolvió. En el stand del registro también encontramos trabajando a todo vapor a  Graciano y a Valdez.

Empezaban a llegar motocicletas de todos lados y la ciudad empezó a llenarse de máquinas transitando llamando la atención de los pobladores, Numerosos grupos empezaron a llegar, entre ellos los integrantes de los motoclubes Unidos y Legión de Chihuahua con un gran contingente. Muchos motociclistas independientes. Motoclubs Aguilas, Jaguares, Templarios, 69 Ovejas Negras y otros de Monterrey, Halcón y Stone Riders de Piedras Negras, Gypsy, Lobo, Superbike, Jinetes de acero de Monclova, Gárgolas, Camellos, Correcaminos de Saltillo. Vipers Laguna, Alas de Acero y Buitres del Desiero de Torreón  Y muchos más que mentiría si les dijiera que recuerdo los nombres de todos. Todos unidos con el fin de formar parte de la bella celebración de la Bendición de Cascos.

 

A diferencia de los eventos tradicionales, la Bendición de Cascos, como les comenté en algún correo que les envié, es más una celebración. Un momento de recogimiento y oración deseando de corazón que Dios nos acompañe durante todo el año que comienza. Pero además de esto y por añadidura es una celebración que beneficia mucho a la ciudad. En este año todos los hoteles lucieron llenos, por lo que las personas que llegaban sin haber reservado y que no deseaban acampar empezaron a pensar que no hallarían un hospedaje. Pero para este inconveniente, muchos de los habitantes se pusieron las pilas y se decidió que si alguien deseaba hospedar motociclistas en sus casas, solo debían poner una bandera blanca en el frente de sus casas. Esta bandera significaba que en ese lugar les podrían proporcionar hospedaje a los visitantes.  Algunos de los motociclistas que tomaron esta opción me comentaron que se la habían pasado de lo lindo, porque por un muy bajo precio, las familias les proporcionaban las 3 comidas además del hospedaje. Así que se sintieron como en casa. Para aquellos que quisieran acampar se preparó un terreno al lado del Centro e Convenciones. La derrama de los visitantes realmente fue pródiga para la ciudad, porque desde el más pequeño negocio hasta el más grande, se empezaron a ver beneficiados con la visita de los motociclistas. Esto nos daba una sensación de bienestar, el saber que las cosas se hacen por algo más que un simple negocio. Esta es la verdadera virtud del motociclismo. El saber que además de disfrutar viajando en nuestras máquinas, hacemos un bien a otras personas. Y lo que es mejor, haciendo lo que nos gusta. Se que sin tener que hacer una encuesta,  les puedo dar las gracias a todos ustedes de parte de todos los Parrenses. Les han dado respiro en estas épocas difíciles para muchos. ¡Gracias por visitarnos! Sabemos que cada año estaremos más preparados para recibirlos mejor y  con un gran cariño.

 

En esta ocasión las autoridades Municipales, de Turismo, de Seguridad y Protección Civil, se lucieron, Apoyaron a esta celebración con mucho empeño y por lo mismo los motociclistas los felicitamos. Se dieron cuenta de que era para el pueblo y pusieron lo mejor de su parte para que los visitantes tuvieran atención, servicio y una magnífica estadía en Parras de la Fuente.

 La organización del evento así como las autoridades Municipales,  habían programado un rompehielos en el Centro de Convenciones donde los asistentes se divirtieron de lo lindo conviviendo con los habitantes de la ciudad. Pero además las plazas de la ciudad estaban repletas de motocicllistas conviviendo y pasando una velada que seguramente  fue memorable para muchos. Es digno de mencionar que la convivencia fue fenomenal, todos conviviendo sanamente, no se reportaron accidentes debidos a excesos y la autoridad invitaba a quien manejaba ya con sus copas a retirarse a descansar y así lo hicieron. Todos al día siguiente coincidieron en que se la habían pasado de lo lindo.

 Al llegar el domingo en la mañana todos empezamos a darle unas limpiadas a las motocicletas para que estuvieran bonitas para la misa que sería a las 11.00 AM. En todos los restaurantes podías observar a motociclistas almorzando, o si no adquiriendo dulces, jugos y vinos de la región para llevar a casa a su regreso.

La carretera que lleva de Parras a Casa Madero era un ir y venir de motocicletas y eso se veía fenomenal. Y al final todos rodamos a reunirnos en la explanada de la Casa Madero donde por tradición se celebra la misa de la Bendición de Cascos Encabezada como siempre por el padre Víctor Verdín.  El evangelio estuvo a la medida, habó de la hermandad, de la prudencia, de la amistad y de la fuerza que Dios nos da cuando deseamos firmemente que nos acompañe en nuestras vidas. Se dedicó la misa a aquellos amigos que ya no están con nosotros, pero que siempre llevamos en el corazón. Se dio la comunión y Nuestra hermana Yajaira de MC Gárgolas de Saltillo nos dirigió a todos la oración del motociclista.

 Después de la culminación de la misa el Alcalde de Parras, nos dirigío una bienvenida. Mientras el Padre Verdín se dirigía al portal de Casa Madero para prepararse a bendecir los cascos, motociclistas y motocicletas que fueran pasando rumbo a lo que sería la comida en el Centro de Convenciones.

 Por compromiso de trabajo, nuestro grupo saldría justo después de la bendición por lo que no pudimos disfrutar de esta comida. Pero la principal comida ya la llevábamos con nosotros. Que es la comida del alma.

El próximo año Parras de la Fuente estará más hermoso, con más bríos y ganas de recibirnos. Saben que tienen en los motociclistas un aliado que en la medida que puede, les tiende a todos ellos la mano de amigo y estamos seguros de que con la participación de todos ustedes esta celebración crecerá y cada año será más bella.

 Cuídense mucho, recuerden que en la prudencia está nuestra seguridad y bienestar

¡Gracias a todos y que Dios los bendiga. !